lunes, 2 de febrero de 2009


La reina del Nilo sentada en su trono iba corriente abajo en una barcaza adornada con oro las velas púrpura resaltan, dulcemente perfumada y los sentidos del pobre Marco Antonio estaba ahogados y su futuro estaba arruinado. Estaba cegado por el amor, los palestinos pagaron por la furia ciega de Sansón, los secretos que comparten dos amantes deben ser traicionados. Estaba cegado por el amor, estaba cegado por el amor. No tiene sentido lamentarse o llorar, mejor encerrá tu alma para protegerla Prométemelo. El pobre príncipe de Gales perdió su corona, todo por perseguir una dama de segunda mano, entonces cuidado amantes si pierdes su corazón cuidado ahora, no pierdas la cabeza no empeñes tu alma a un extraño no estés cegado por el amor, no estés cegado por el amor cegado por el amor cegado por el amor.

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