
cansada de correr en la
dirección contraria, sin podio de llegada y mi amor me corta la cara, porque soy sólo una mina más. Pero si pensás que estoy derrotada, quiero que sepas que
me la sigo jugando, porque el tiempo, el tiempo no para. Unos días sí, otros no,
estoy sobreviviendo sin un rasguñón, por la caridad de quien me detesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario