domingo, 1 de febrero de 2009



Ahora que estoy vacía, ahora que no hay canción toda la luna cabe en mi, ahora que soy silbido de alguien que sale a andar veo otro cielo alrededor. Todos esos deseos de noche fría y de alcohol hoy te los quiero regalar el agua me salpica, el fuego es realidad me gustaba tanto tu voz. Dejando que suceda es más fácil así el cuerpo bien sabe flotar distintas las miradas y tu contestación muestra qué inútil fue mi hablar. La mente está vacía el cuerpo quiere girar y en la pupila aquel dolor.